$1,5 millones y cinco campanas para solucionar la insalubridad

El parque automotor del departamento de Higiene Municipal de Esmeraldas, está obsoleto.

La ciudad y cantón Esmeraldas tiene 220 barrios, cinco parroquias urbanas y ocho parroquias rurales, pero solo seis carros municipales para la recolección de la basura. Cada semana, al menos uno, se daña por los años de servicio.

En el departamento de Higiene conocen el problema y lo asumen con responsabilidad, mas también aseguran que la solución no depende exclusivamente de ellos, sino del dinero y de la prioridad que tenga el Alcalde en ese tema.

Una vigente consultoría determina que se necesitan 12 carros recolectores, incluidos volquetas y tractores pequeños valorados en unos 1,5 millones de dólares, para enfrentar la demanda diaria de los más de 200.000 esmeraldeños que generan 30 toneladas métricas diarias, sin contar la que se arroja junto al río o se entierra.

Campaña sostenible

El director de Higiene, Miguel Ramírez Angulo, está convencido que el problema de la basura no es exclusivo de maquinarias, recurso humano o asignar a cinco personas que recorran con campanas advirtiendo la llegada del carro recolector, sino que la solución está en la una campaña sostenible de educación para cambiar malos hábitos.

¿Por qué no lo hizo? Se le consultó. Antes de responder respiró profundo, inclinó la cabeza hacia abajo y la movió en negación, luego dijo que ese no fue su único intento fallido para mejorar la imagen de la ciudad, sino que tuvo que convivir en sus 14 meses en el cargo, con la postergación de sus pedidos “porque la prioridad municipal era la obra pública”.

Lo revela con resignación. Pero luego se repone y destaca que no todo fue malo. Que sí se logró que algunos ciudadanos saquen la basura en horarios específicos y, pese a las limitaciones de vehículos recolectores (12 para lo rural y urbano), se cumpla con los horarios diarios en la urbe y tres veces por semana en los barrios, que gracias a la obra pública (hormigonado) tienen acceso a la recolección frente a sus casas.

Las papeleras

Otra de las tareas pendientes del Cabildo es el tema de los tachos tipo papelera. Al recorrer las seis principales calles y avenidas de la ciudad: Pedro Vicente Maldonado, Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Joaquín de Olmedo,  Cristóbal Colón y Eloy Alfaro, queda en evidencia la falta de los recipientes.

En la Bolívar y 10 de Agosto, por ejemplo, está uno metálico con el trasfondo dañado y sus paredes mugrientas. En el piso, a las 11:00 de ayer, estaban dos fundas negras, dos cucharas, un envase de yogurt, dos vasos plásticos, un sorbete y manchas de lixiviado en el piso de la vereda. Todos los derechos luego de la lluvia taponan el alcantarillado de la ciudad que está operativo al 50%.

La falta de tachos tiene dos razones: se destruyeron por el tiempo por el poco mantenimiento, y el retiro de los que quedaron. “La gente botada de todo en los tachos. Hasta gatos muertos encontramos”, justificó el Director de Higiene su orden de retirar los recipientes, que en ciertos casos es reemplazado por los colocados fuera de locales comerciales, obligados por Ordenanza.

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